Copias de Seguridad y Restauración del Sistema en Windows 8.1 – Guía Práctica

Cualquier usuario de Windows debería conocer las herramientas de que dispone y los métodos básicos (y, por cierto, sencillos) para hacer copias de seguridad de sus archivos. Y, ademas, debería tener claros también los mecanismos para restaurar su sistema a un punto anterior en el tiempo o, incluso, resetear el sistema por completo. Son operaciones sencillas de configurar y utilizar, y de carácter imprescindible. Nadie se acuerda de estos temas hasta que tiene un problema: pero solo es cuestión de tiempo que algún día se presente… ¡está garantizado!

Copias de Seguridad

Así que vamos a hacer un pequeño recorrido de cómo configurar copias de seguridad de los archivos importantes y de cómo configurar los puntos de recuperación del sistema operativo. Debemos tener en cuenta que estos “apuntes” están hechos sobre el ultimo sistema operativo de Microsoft: Windows 8.1. Esperemos que NO cambie mucho cuando tengamos entre manos, dentro de poco, Windows 10.

En este post se habla sobre las herramientas básicas para mantener la 
información salvaguardada a nivel local, sin entrar en otras
consideraciones a nivel de redes de equipos y/o servidores.

COPIAS DE SEGURIDAD EN WINDOWS 8.1

En Windows 8.1 necesitaremos un dispositivo externo (un disco duro USB es lo más común). Ya comentaremos que este dispositivo no tiene porqué estar dedicado exclusivamente a archivar las copias de seguridad, aunque recomiendo que sea así.

¿Cómo configurar las copias de seguridad en Windows 8.1?

En primer lugar debemos contar con algún dispositivo donde hacer las copias de seguridad: un disco duro externo USB será la opción más habitual. Si no hay ningún dispositivo externo Windows no permitirá la configuración de las copias.

Otra cuestión importante es que ya no existe una utilidad llamada Copias de Seguridad (no la busques… !no existe!). Ahora se llama Historial de Archivos. Así que lo que hay que hacer es abrir el Panel de Control y acceder a Historial de Archivos. El sistema buscará alguna unidad externa para guardar las copias. Una vez se haya seleccionado la unidad externa, pulsaremos el botón “Activar”.

Historial de Archivos-Activar

En el mismo momento que se active, se empezará a copiar el contenido de las carpetas predefinidas: Bibliotecas, Escritorio, Contactos, Favoritos y OneDrive. En la unidad que hayamos configurado se creará una carpeta “FileHistory” donde se almacenarán dichas copias.

Es importante señalar que Historial de Archivos no permite seleccionar 
cualquier carpeta: sólo podrán salvaguardarse las carpetas predefinidas.
Así que si tenemos alguna carpeta adicional que queramos configurar para 
la copia, os recomiendo que la configuréis dentro de alguna Biblioteca.

En el menú de la izquierda aparecen 2 opciones muy importantes:

  • Excluir carpetas: en esta pantalla se pueden excluir de la copia de seguridad las carpetas que se desee.
  • Configuración avanzada: en este otra pantalla se pueden configurar las opciones de frecuencia de la copia y, sobre todo, cuántas versiones se quieren tener guardadas. El valor por defecto de este parámetro es “Para siempre” (mientras haya espacio en el dispositivo esta es la opción recomendable). En cualquier caso, mediante el vínculo “Limpiar Versiones” es posible eliminar versiones antiguas de la copia de seguridad.

Historial de Archivos-Configuración Avanzada

¿Cómo recuperar o restaurar archivos o carpetas de una copia de seguridad?

Si volvemos al Panel de Control -> Historial de Archivos, observaremos un vínculo en la zona de la izquierda “Restaurar archivos personales“. Al hacer clic se abrirá  una ventana con una interface muy intuitiva que nos permitirá navegar por todas las copias de seguridad. Vamos a describir brevemente las posibilidades que tenemos en esta utilidad:

Historial de Archivos-Página Principal

  • En primer lugar hay que mencionar que es muy fácil “moverse” entre las distintas copias. En la zona superior veremos la fecha y hora de la copia, y el número de copias totales y la copia en la que estamos en un momento.
  • Con los botones inferiores podremos ir moviéndonos atrás o adelante para seleccionar una copia en concreto.
  • El propio contenido de la pantalla funciona como un explorador de archivos estándar que nos permite ir navegando por la estructura de carpetas para visualizar el contenido.
  • El botón “verde” que se encuentra entre las flechas de navegación es el botón que servirá para restaurar los archivos o carpetas seleccionados.

Consideraciones importantes:

  1. Es importante en primer lugar seleccionar los archivos y carpetas. Si no seleccionamos nada y pulsamos el botón Restaurar, la utilidad comenzará a restaurar todos los archivos. Por ello, siempre es muy importante, empezar seleccionando lo que queremos restaurar.
  2. Por defecto, la restauración se realiza en la misma ubicación original. Si queremos realizar una restauración en una ubicación alternativa, deberemos hacerlo mediante el botón de la zona superior derecha (botón “rueda dentada”); esto desplegará un menú donde deberemos elegir la opción “Restaurar en“.
  3. Resulta muy útil visualizar los archivos en modo “detalle” viendo así la fecha de última modificación del archivo que estamos buscando para restaurar. Para ello el usuario observará dos botones en la zona inferior derecha para visualizar el contenido en modo mosaico o en modo detalle.
  4. Otra consideración importante es que el sistema de copias funciona aunque no tengamos conectado el dispositivo de copias (copia offline). Parece un contrasentido, pero no es así: imaginemos que tenemos un portátil al que le conectamos un disco duro USB externo y configuramos las copias de seguridad tal cual se ha explicado aquí. En un momento dado, desconectamos el portátil y nos lo llevamos a cualquier sitio. Si durante ese tiempo hacemos modificaciones en los archivos que tenemos protegidos, el sistema de copias los guarda en un “sitio especial”, de tal forma que cuando volvamos a conectar el disco duro el sistema de copias los revisará inmediatamente y los incluirá en la copia en el disco duro externo.

¿Qué son las copias de seguridad en la nube?

Actualmente están apareciendo muchos servicios online que permiten utilizar la “nube” como almacén de copias de seguridad. En la mayoría de los casos simplemente consiste en sustituir el dispositivo de copias de seguridad (habitualmente el disco duro externo) por un espacio o disco duro virtual en Internet.

Normalmente son servicios de pago que, en función del espacio que ocupen nuestras copias de seguridad, cobrarán por el servicio de alojamiento. No es objeto de este post entrar en más detalle, pero siempre habrá que tener en cuenta parámetros como la seguridad de los datos o la garantía que ofrece el proveedor.

Una cuestión a señalar es que no debemos confundir las copias de seguridad con los servicios de almacenamiento en la nube típicos (Dropbox, OneDrive, etc.) Estos servicios no son más que una forma de almacenar los archivos en un disco duro virtual en Internet; la gran diferencia respecto de una copia de seguridad es que si eliminamos un archivo en OneDrive, por ejemplo, lo estamos eliminando como si de nuestro disco duro local se tratara. En definitiva, los discos duros virtuales en Internet no sustituyen a una copia de seguridad.

RESTAURACIÓN DEL SISTEMA OPERATIVO EN WINDOWS 8.1

Hay muchos motivos por los que nuestro sistema puede corromperse, o dejar de funcionar correctamente: la instalación de una aplicación que tiene fallos, la instalación de algún driver de algún dispositivo que no es compatible, una actualización de seguridad del propio sistema operativo, etc.

Pues bien, Windows 8.1 proporciona un par de herramientas que, en función de la gravedad del problema, pueden ayudarnos a recuperar un estado correcto del mismo.

restaurar el sistema sin pérdida de documentos/archivos

Para ello hay que ir al Panel de Control -> Recuperación. En esta pantalla seleccionaremos  “Abrir Restaurar Sistema“. Aparecerá un asistente muy sencillo e intuitivo donde podremos visualizar los conocidos como “Puntos de Restauración“. Cada uno de estos puntos no son más que una “imagen” de cómo estaba el sistema operativo en un cierto momento.

Restauración del Sistema-Puntos de RestauraciónObsérvese que hemos activado la casilla de verificación para ver todos los puntos de recuperación que tenemos en el sistema. En estos puntos veremos la fecha en la que se hizo, porqué se realizó el punto y de qué tipo es (es decir, si se hizo por una instalación o desinstalación de algún programa, por la instalación de actualizaciones críticas del sistema operativo, etc.)

Pues bien, para recuperar la situación de nuestro sistema operativo a una fecha, sólo deberemos seleccionar el punto de restauración correspondiente y pulsar el botón Siguiente. El sistema nos advertirá que se va a reiniciar el equipo y ya está… ¿Fácil, no? Pues lo mejor es que, como decíamos al principio, el sistema será exactamente igual al de la fecha y hora que indica el punto de restauración, pero se mantendrán los documentos y resto de archivos del usuario y no sufrirán ninguna modificación.

Consideraciones adicionales:

1. ¿Cuándo se crea un punto de restauración? El sistema operativo realiza puntos de restauración cuando se instalan o desinstalan aplicaciones, y cuando se aplican parches de seguridad o críticos mediante Windows Update.

2. ¿Puedo crear un punto de restauración a voluntad? Sí. Para ello, hay que ir al Panel de Control -> Restauración, y pulsar sobre “Configurar Restaurar sistema”. Aparecerá la pantalla de “Propiedades del Sistema” en la pestaña “Protección del Sistema”. Sólo hay que pulsar el botón “Crear” e indicar una descripción.

Restauración del Sistema-Crear Punto de Restauración3. ¿Por qué aparecen sólo 3 o 4 puntos de recuperación? Los puntos de recuperación se almacenan en el disco duro, y por defecto, se les asigna un porcentaje concreto el cual puede contener un número concreto de imágenes. El usuario puede aumentar o reducir el tamaño del disco duro dedicado a estas imágenes. Para cambiarlo hay que ir al mismo sitio que en el punto anterior, y pulsar el botón “Configurar”

Restauración del Sistema-Configuración de la protecciónEn esta pantalla podemos desactivar la creación de los puntos de recuperación (“Deshabilitar protección del sistema“) …. NO LO HAGAS NUNCA. También se puede indicar el espacio dedicado a almacenar los puntos de recuperación. Evidentemente a mayor espacio más puntos de restauración podremos elegir a la hora de restaurar el estado del sistema.

También se pueden eliminar puntos de recuperación mediante el botón “Eliminar“.

IMPORTANTE: aunque tengas la tentación de eliminar puntos de restauración porque tu disco duro está sin espacio libre, piénsalo dos veces antes de hacerlo. La restauración de este tipo de imágenes es muy muy muy útil.

restauración completa del sistema operativo

A veces la corrupción del sistema es tal que ni siquiera recuperando un punto de recuperación anterior se resuelve. Hay incluso ocasiones que ni siquiera se puede arrancar el sistema operativo.

En estos casos de fuerza mayor, se deben utilizar herramientas mucho más “sofisticadas” en cuanto a su uso y, normalmente, mucho más drásticas en cuanto a su resultado. La idea es dejar el equipo en un estado prácticamente de fábrica… como si lo acabáramos de encender por primera vez.

Esto implica que desaparecerán todos los archivos, documentos, imágenes, etc., y todos los programas que se hayan instalado.

Es importante mencionar que muchos fabricantes incluyen lo que se llama “Partición de Recuperación”. Esto suele ser un “trocito” del disco duro que está oculto al usuario y que sirve para realizar este proceso de restauración. Esta partición suele venir acompañada de algún tipo de programa o utilidad para utilizarla (siempre es recomendable leer la documentación del equipo para saber cómo acceder a dicha utilidad).

En cualquier caso es conveniente tener una Unidad de Recuperación externa para tener la completa seguridad de poder restaurar el equipo. Así que, aunque el equipo tenga una partición de recuperación, es recomendable crear una unidad de recuperación. Para ello, deberemos ir al Panel de Control -> Recuperación. En esta pantalla elegiremos la opción de “Crear unidad de recuperación“.

Deberemos tener conectado un dispositivo con la capacidad suficiente. Es importante indicar que esta utilidad para crear la unidad de recuperación borrará todo el contenido del dispositivo, es decir, necesitaremos una unidad (normalmente un dispositivo USB) específicamente para este cometido de contener la unidad de recuperación. También merece la pena comentar que si nuestro equipo ya dispone de la partición de recuperación, es posible simplemente copiarla (el asistente nos lo advertirá) con lo que la operación de creación de la unidad de recuperación será mucho más rápida.

CONCLUSIONES

Hazte con un par de discos USB, uno de ellos de mucha capacidad, configura las copias de seguridad con el Historial de Archivos con el disco duro de gran capacidad, y con el otro crea una Unidad de Recuperación. Es un buen consejo… sólo es cuestión de tiempo que tengamos algún problema de pérdida de datos o corrupción del sistema.

Espero que os sea útil.

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Windows 9 y la huida hacia delante de Microsoft

Windows9

Hace pocos días Microsoft anunció que habrá una versión preliminar del nuevo Windows 9 a finales de septiembre de 2014. Este anuncio, no oficial aunque de fuentes creíbles, se hizo pocos días después de que la Update 2 de Windows 8.1 quedara finalmente en nada; Microsoft llevaba semanas anunciando un nuevo paquete de actualizaciones para Windows 8.1, y que este se liberaría en agosto. Estas actualizaciones quedaron prácticamente en nada más que las actualizaciones típicas de seguridad que se publican cada primer martes de cada mes.

¿A qué se debe este galimatías? ¿Por qué Microsoft quiere presentar ya Windows 9, a 10 meses de su salida final al mercado? ¿Por qué no introduce esas mejoras en Windows 8.1 y le llama Windows 8.2? Muy sencillo, Microsoft quiere, sí o sí, que el usuario corporativo y/o empresarial perciba que el escritorio Metro va a desaparecer de los PCs de escritorio, y que además será en breve. Todos sabemos que Windows 8 ha sido un fracaso en el ámbito de escritorio (PC desktop); el parche que supuso Windows 8.1 no ha sido suficiente. Las compañias no han dado su visto bueno a Windows 8 que está teniendo peores datos que Windows Vista (que ya es decir), y Microsoft no va a invertir nada en intentar salvar esa versión. Y todo esto no es más que una operación de marketing, porque Windows 9 es Windows 8 ciento por ciento al que se le añaden características que se acerquen más al escritorio tradicional.

Creo que realmente el problema es que Windows 7 se dejará de vender en Octubre 2014: ya no será posible comprar equipos con Windows 7 (que no cunda el pánico: el soporte extendido para Windows 7 se alargará probablemente hasta 2020). Hasta ahora esa era la “tabla de salvación” de Windows como sistema operativo para usuarios corporativos: se compran equipos pero se sigue instalando Windows 7, y esto se acaba en muy pocos meses (aunque no creo que finalmente sea así). Microsoft necesita mandar el mensaje que el nuevo Windows 9 habrá solventado los problemas que presenta Windows 8 y que los usuarios profesionales y corporativos estarán muy contentos con este nuevo sistema.

Según los rumores Windows 9 será lo suficientemente inteligente para saber en qué dispositivo se está instalando: así, si se instala en un tablet, se configurará automáticamente para el uso táctil; mientras que si se instala en un PC, se configurará para el escritorio tradicional optimizando el uso de aplicaciones “de toda la vida”.

En definitiva: Microsoft acepta el fracaso de Windows 8, y por tanto tiene urgencia en que los usuarios vean el nuevo Windows 9 para que no huyan a otros sistemas. Pero, ¿qué pasará desde octubre que se deja de comercializar Windows 7 hasta que aparezca definitivamente Windows 9? Personalmente creo que los fabricantes de PCs podrán seguir instalando Windows 7… si no, al tiempo!!

Nota: creo que es importante, antes de que se critique esta opinión, leer lo que escribí hace unos meses sobre Windows 8. Resumiendo, para quien no quiera leer el enlace: Windows 8 me parece una apuesta innovadora, con riesgo, pero muy innovadora y que así hay que evaluarla.

Hay que ser justos con Windows 8: el primer sistema convergente

Se leen muchas críticas a Windows 8, el último sistema operativo de Microsoft. Muchas de ellas son acertadas y ajustadas a criterios razonables, pero también es de justicia mencionar y analizar las virtudes de este sistema operativo.

En primer lugar es necesario agradecer la apuesta valiente (¡sí, valiente!) de Microsoft con una interface completamente nueva que pretende de verdad conseguir la convergencia de esos dos mundos cada vez menos separados y condenados a la unión total: tablet y PC. Personalmente llevo mucho tiempo diciendo que la compañía que consiga unir de verdad los sistemas operativos de todos los dispositivos como son smartphones, portátiles/tablets/híbridos, y PCs habrá conseguido ponerse en ventaja respecto a las demás. El usuario profesional lo que desea es la ubicuidad de la información, una sola configuración de aplicaciones, una única forma de “logarse” en los distintos servicios online y redes sociales, y que todo esto se haga igual ya sea en un móvil, en una tableta, en un portátil o en un PC de escritorio clásico.

De forma errónea yo había vaticinado que sería Google la que alcanzaría este hito, haciendo converger su Android y su pseudo-sistema para Chromebooks (ChromeOS). Esto parece que no va a ser así por el momento. Y, bueno, de Apple ni hablemos… no merece la pena perder el tiempo.

Pues bien, ha sido Microsoft quien ha dado primero en este aspecto; al menos en la parte que tiene que ver con tablets/híbridos y PCs (falta la otra parte de la ecuación: los smartphones). Es verdad que todavía falta mucho; Microsoft tiene que trabajar todavía muy duro con su Windows 8 y sus futuras versiones para conseguir que la experiencia del usuario sea realmente una sola. Pero la sola intención de dar el siguiente paso con su Windows Phone (por cierto un muy buen sistema para smartphones) y “acercarlo” lo máximo posible al ecosistema Windows 8 (o Windows RT, da exactamente igual) ya nos dice por dónde va la intención de la compañía y, en ese aspecto, creo que no queda más remedio que aplaudirlo.

Windows 8 tiene, y tendrá durante bastante tiempo aún, varios problemas, y no menores:

  • Desde el punto de vista del usuario desktop “puro”, se ve como un sistema “irrelevante” porque el usuario va directamente al escritorio clásico que es donde tiene sus aplicaciones de trabajo tradicionales. Personalmente creo que esto es algo del pasado, pero todavía hay un gran número de usuarios con este perfil.
  • La tienda de apps de Windows Store NO tiene el suficiente número de aplicaciones de calidad para que los usuarios puedan elegir. En este punto Microsoft debe, sí o sí, apoyar decididamente a la comunidad de programadores, y abrir mucho más los procesos de homologación de apps.
  • La política de alianzas con los integradores Hardware ha sido peor que mala. Parece que esto va cambiando poco a poco, pero todavía hay muchos fabricantes importantes que NO confían en Microsoft. El lanzamiento de la Surface, junto a las declaraciones de Ballmer  haciendo amigos como ASUS, HP, ACER, etc., han hecho mucho daño.
  • Las decisiones de marketing sobre Windows RT han creado una idea en el público no-técnico demasiado farragosa, y por tanto difícil de explicar. Es increíble que todavía haya personas que se mueven habitualmente en el mundo Windows, y sin embargo, sigan prefiriendo un iPad a una Surface RT o similares.

Windows 8 es el embrión de algo que tiene grandísimas ventajas; es cierto que todavía la falta madurez, pero sería muy injusto no reconocer que la dirección es la adecuada. La tendencia en el mercado es clarísima: los PCs clásicos están dejando paso a los dispositivos híbridos como los ultrabooks convertibles, o directamente siendo sustituidos por dispositivos tipo tablets. El número de este tipo de usuarios es cada vez mayor (sólo hay que ver la caída de ventas en el mercado del PC clásico); y esto es así, no porque los usuarios renuncien a la potencia de un PC, sino por todo lo contrario: los equipos convertibles con Windows 8 son comparables en potencia a un PC para un enorme número de usuarios.

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Además, si tenemos en cuenta que la experiencia de usuario en Windows 8 con un equipo táctil es realmente buena, que puede ser convertible inmediatamente en un ultrabook y que, además, puede perfectamente ser utilizado como equipo principal desktop, podemos concluir fácilmente que este tipo de sistema tiene que ser un éxito. Pensemos además en los servicios que alrededor de este nuevo paradigma se están haciendo fuertes (muy fuertes) en Microsoft; los dos principales son Office 365 para disfrutar de la herramienta de productividad por excelencia, y Skydrive para conseguir que tu información viaje contigo (esta última todavía requiere de bastante trabajo para que resulte óptima).

Por tanto, desde el punto de vista del sistema como herramienta para el usuario, y no como obra de ingeniería abstracta, creo que Microsoft tiene todas las de ganar en este sentido; siempre y cuando se hagan las cosas escuchando a los usuarios y no tanto a los mercados.